Delicadeza. Sutilidad. Armonía. Imposible no enamorarse de esta refinada conjunción de tecnología de punta vestida con telas en colores no convencionales. La evolución natural de la elegancia de las cortinas clásicas.

Existe la belleza. Existe el equilibrio entre los sentidos y la tecnología. El secreto de Silhouette reside en el exacto control que confieren sus bandas sobre la luminosidad, en la suave textura de sus telas o en la oferta de colores no convencionales (uva, morado o chocolate, por ejemplo). También en sus cenefas de aluminio que aseguran un preciso mecanismo de subida y bajada Además, la cortina apenas ocupa sitio en el vano, por lo que no interfiere en los espacios visuales.

 

 

La gama Nantucket, cuyo ensamble se realiza en la Argentina, es una inmejorable solución para reducir los plazos de entrega.